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Tron: Legacy (2010)

Es una película de Disney, por lo tanto pochoclera a más no poder. Digna de un sábado a la tarde sin nada que hacer y un paquete de bizcochitos.

Tuve justamente esa oportunidad, y disfruté de principio a fin la calidad estética de toda la película. Impecable 3-D. Te seduce, no te deja pestanear. Sobre todo a los fanáticos de videojuegos.
Y Daft Punk muy brillantemente supo darle el sonido adecuado al estilo, logrando así con imagen+sonido el escenario ideal para sentirte realmente dentro del mundo virtual donde se desarrolla la historia.

La trama es interesante, aunque el desarrollo es bastante predecible como suele suceder con todas las tramas de Disney. Sin embargo alcanza para generar la curiosidad de querer saber qué pasa luego, e ir intentando adivinar cómo terminará todo. Además se desarrolla todo dentro de un contexto virtual, donde las leyes son diferentes y lo "normal" se define con parámetros diferentes a los nuestros.

Funciona muy bien para desenchufarte de tu mundo por dos horas, y enchufarte a otra realidad mucho más divertida y emocionante.





I Origins (2014)

Cuando vi I Origins me pareció una linda película, sin demasiada trascendencia. Sin embargo a la semana me di cuenta de que todavía seguía pensando en ella, repitiendo mentalmente algunas escenas e imágenes y, lo que es mejor, reflexionando sobre algunas ideas que se plantean durante la historia.

I Origins es un sci-fi drama que cuenta la historia del Doctor Ian Gray (Michael Pitt), un biólogo molecular obsesionado con estudiar la evolución del ojo humano, y dos mujeres que marcarán su vida:
Karen (Brit Marling), su compañera de laboratorio que con su inteligencia y su capacidad estimulará a Ian a profundizar sus teorías y así a afianzar sus ideas,
y Sofi (Astrid Bergès-Frisbey), su total antítesis, que con su gracia, inocencia y belleza llegará a enamorarlo y poner en jaque todas sus creencias.

Dentro del guión muy bien logrado, se encuentran constantemente debates sobre las diferencias ideológicas entre la ciencia y la religión, sobre la existencia y pruebas de Dios, sobre los límites morales de la ciencia, sobre el amor, las prioridades y las decisiones del ser humano.
La historia está muy bien llevada por los actores (todos excelentes) y una escenografía y fotografía muy cuidada y equilibrada con el ritmo de la película.


RECOMENDADÍSIMA.



The cell (2000)

- ¡Mientes! Perra, zorra... ¡puta!
- Suenas como tu padre.
- ¿Mi padre? NO ERA NADA. ¡NO ES NADA!


Es complicado presentar correctamente a una peícula como "The cell". Debería, bajo toda métrica, ser un desastre; es la primera gran película de un director de videoclips (Tarsem Singh) con una protagonista (Jennifer López) poco reconocida por su talento artístico y un guión que, en pleno 2000, evocaba tanto al "El silencio de los inocentes" como a "Matrix". El resultado demuestra que en este tipo de experimentos no hay medias tintas. Es sencillamente excelente.

Carl Stargher (Vincent D’Onofrio, comíendose la pantalla) es un asesino serial que encierra a jóvenes en una cámara para luego llenarla lentamente de agua y ahogarlas. El FBI, bajo el mando del agente Novak (Vince Vaughn) se encuentra a punto de apresarlo y liberar a su última victima cuando Stargher cae en coma, producto de virus que lo deja en un raro estado de esquizofrenia. Permanente, explica un doctor.

Al mismo tiempo, tenemos a a Catherine Deane (J-Lo) , una psicóloga infantil reclutada en un proyecto experimental que permite a dos personas compartir, literalmente, sus mentes. Nos enteramos que un poderoso billonario tiene a su hijo en estado catatónico y Catherine trabaja con el mismo, visitándolo dentro su propia mente e intentando convencerlo de volver al mundo real. Es entonces cuando el FBI sugiere usar la misma tecnología para entrar a la mente de Stargher y conseguir la ubicación de la victima antes de que sea tarde.

Este argumento, trillado si se quiere, es utilizado efectivamente para establecer una historia de persecución que ya de por si tiene un muy buen ritmo. La película, sin embargo, estalla cuando Catherine ingresa por primera vez a la mente del asesino.


Es muy común encontrar películas con representaciones poco creíbles (y hasta aburridas) del subconsciente. "The Cell", al contrario, nos regala una mundo con una fotografía increíble donde la lógica, la gravedad y hasta la continuidad son subjetivas. Es la mente fracturada de un hombre fracturado, donde convive un asesino serial que se ve a si mismo como un dios y como un niño abusado aferrándose a sus últimos vestigios de inocencia. La manera en la que el director nos muestra a Catherine hundíéndose de a poco en este mundo para intentar reconstruír la historia de Stargher a partir de imágenes aparentemente inconexas, bizarras y hasta hermosas resulta muy poco usual. Es atrapante.

La película tiene tambíén subtonos filosóficos interesantes. Stargher no es un villano en blanco y negro; es un hombre a quien tanto la naturaleza como sus propios padres le han fallado y con quien, llega a entender Catherine, la psicología encuentra limitaciones. Novak se encuentra frustrado de similar manera, uniéndose al FBI luego de encontrar que su trabajo como fiscal no siempre garantizaba justicia. También vemos las diferentes maneras en la que los protagonistas recurren a Dios; Stargher entiende que un evento de su infancia lo ha acercado a su creador y termina igualando sufrimiento con su propia salvación. Su padre justifica la crueldad a su propio hijo con religión. Y Catherine, intentando salvar tanto al asesino como al niño millonario, se visualiza repetidamente a sí misma de manera casi virginal.

La fotografía de "The cell" destaca, pero quedarse sólo con ella sería injusto. Es un buen thriller de misterio, una respetable película de ciencia ficción y, sobre eso, un gran drama psicológico. El final nos lleva a un climax que combina de manera sublime tres historias en una única secuencia; y aún con algunos cabos sueltos (y ganas de conocer más a fondo a sus personajes) resulta absorbente y deja mucho que pensar una vez terminada. No hay mayor horror que el que existe en la mente de cada hombre.

Recomendadísima.

Super 8

Síntesis: Todo ocurre en la época en donde el walkman era novedad, en un pueblo yanqui, donde un grupo de chicos de 12 años más o menos quieren filmar una película de zombies, pero en un momento se estrella un tren con un cargamento misterioso y luego aparece el ejército yanqui para ocultarlo. No cuento más para no revelar toda la trama.

La película se nota que tiene la mano de Spielberg, tiene mucho de ET, mezclado con Cloverfield. Es una buena película, bien hecha, bien actuada, sin actores reconocidos pero que se las arreglan para hacer una interesante película. Es la típica película para comprarse una bolsa de pochoclos y cuando llueve te acompaña para pasar el día lluvioso. Altamente recomendable, más para los que nos gustan las películas y series de Spielberg.

Cowboys & Aliens


País: EE.UU.
Dirección: Jon Favreau

Síntesis: La historia se centra en el Lejano Oeste, con un tipo que se despierta y no recuerda nada y se encuentra con un brazalete metálico en su brazo, después de eso unos aliens atacan un pueblo y secuestran a varios de sus habitantes, a partir de ahí arranca un viaje de un grupo de sobrevivientes, entre ellos el desconocido con el brazalete, para rescatar a los secuestrados.


La película es la clásica pochoclera que te divierte desde que arranca hasta que termina. Tiene todo lo clásico de Hollywood, la chica linda, el heroe, etc.
Los actores principales, Daniel Craig y Harrison Ford, trabajan muy bien y son los que llevan adelante la película.
La trama es la justa y necesaria para que haya acción y te divierta.
Lo que me gustó es que por fin Hollywood tira algo nuevo. Hace tiempo que no veía algo un poco original. Aunque no lo parezca la mezcla del Oeste yanqui con los aliens es muy buena y bien llevada.

Asi que si quieren pasarla bien les recomiendo esta película, no se van a aburrir para nada.